El pasado 14 de febrero millones de parejas en todo el mundo celebraron el día de los enamorados. El romanticismo invadió las principales ciudades y Valentín dio cuenta una vez más por qué es uno de los santos más cotizados del mercado. En la edición 2008 de esta tradicional festividad, los medios de comunicación demostraron haber aprendido perfectamente la lección que marcan los tiempos y, además de incentivar con notas alusivas al consumo y lucrar con las pautas publicitarias, optaron una vez más por ser ellos mismos protagonistas.
La Nación ofreció a sus lectores un refrito de promociones especiales a través de los billetes de Gaturro y les brindó también la posibilidad de armar sorpresas digitales permitiéndole a cada uno armar su propia tapa de diario. Clarín, en cambio, tentó una vez más al publicó a expresar su amor a través de un suplemento especial de clasificados.
Suelen decir que amar es decirle al mundo que la/o querés. Si este cliché fuera cierto, la sección clasificados del diario de mayor tirada de la Argentina, sería un buen lugar para empezar. Dicen que el amor e$ más fuerte, veamos de qué se trata esto…
Dime que me quieres, en la intimidad?
Desde 2003, El gran diario argentino, brinda a sus lectores la posibilidad de publicar en su suplemento especial del día de los enamorados una declaración de amor por solo algunos pesos por renglón, más otros por un dibujito destacado, más otros por color, más IVA. En 1998, ya El Potro Rodrigo había recurrido al diario La Voz con fines amorosos, aunque en esa ocasión, su único objetivo era tener una cita. El éxito de esta idea, entonces, ya estaba probada en los trece Luna Park que el cantante cordobés llenó en abril del 2000 cantando su ocurrencia…
Hacer un análisis del móvil que lleva a alguien a publicar su amor en el diario, es una empresa muy compleja que no pretendemos desarrollar (pour la gallerie, solo mencionamos que antes habría que empezar por el lógico antecedente de los pasacalles). Sin embargo, para contribuir en la tarea de quién guste recoger el guante, aquí les dejamos unos ejemplos curiosos de amantes clasificados.


Quizá el amor sólo sean las pruebas de amor.
Sino tal vez fuera un amor muy solitario, individual, y seguramente con fuerte caracter onanista.
Si esto fuera así que otra cosa puede haber que sólo exista en sus manifestaciones? Contésteme, che marginal
Rectifícome: el onanismo también es una manifestación de amor. Auto amor
Aunque he leído alguna teorías que dicen que la práctica del onanismo le alarga la vida astral a la/el que le está dedicado el acto. Entonces ya no sería tan auto
No me sorprende que el onanismo alargue la vida de quien es “homenajeado” en tal afán. Lo mismo sucede, según otras (o las mismas) teorías cuando se sueña la muerte de alguien. Esto constituye una prueba más de la innegable e intrínseca relación sexo-muerte, extendida aunque en un punto vulgar, casi menospreciándola, al par amor-odio tan presente en canciones, dichos y demás menesteres.
Acerca de qué es el amor, los zapatos de goma no son tanto lo mío como la filosofía barata, pero no pretendo desarrollar un alegato empalagoso en este caso. Sin emabrgom, en lo que atiene a tu interrogante acerca de si su existencia solo puede comprobarse empíricamente, puedo decir que en mi opinión, los pasacalles u otras expresiones similares (nicknames de MSN, anuncios clasificados y demás yerbas) más tienen de productos culturales aprendidos que de verdaderas expresiones amorosas. La necesidad de manifestarle a otros el amor que uno profesa por alguien, no implica necesariamente un sentimiento genuino, sino que no es más que una prueba fáctica que, para malpensados, más puede indicar lo que uno tiene que esconder que lo que tiene para decir…
“Los enamorados serán émpatas uno del otro, o no serán nada…” podría haber dicho, quizás, Úrsula Le Guin.
Siga la cháchara que me gusta.
El amor tal como lo conocemos, lo practicamos, lo vivimos, con quién si, con quién no, con cuántos si, con cuántos no, etc, etc, etc, también es histórico, y culturalmente aprendido. Así yo use todos los clichés habidos y por haber sobre el tema en mis manifestaciones, pensamientos o prácticas del amor, no veo por qué no serán verdaderas expresiones de amor.
Por otro lado concuerdo con que las palabras nos traicionan todo el tiempo (esas perras negras decía Oliveira), que la comunicación está llena de impedimentos, de ripios, de malentendidos, que la tornan casi imposible.
Pero creo que el problema es más que nada estético, que no es una cosa menor, en todo caso es más bien fundamental. Hay manifestaciones que no nos gustan, por trilladas, por marketineras, por afanes de lucro, o porque simplemente no nos gustan.
La belleza será un atributo del amor. Huan Chan Kein, filósofo y actor con conocimientos de Kung Fu
Huan Chan Kein, no se equivoca en la cita mencionada, recuerdo gratamente algunas birras compartidas con Huancito (asi le decíamos en el barrio) en donde nos aleccionaba con este tipo de frases que parecían surgirle de la boca ya entrecomilladas.
También es cierto que todas mis manifestaciones deben ser culturalmente aprendidas. Qué no lo es, en todo caso, más valdría invitar a la conversacón a otro Juancito (este con J) para que nos recuerde lo que decían sus futuros colegas Sigmund o Jacques (qué extraño uso del tiempo en esta oración). Puntualmente, y espero no cometer burradas al decirlo, los bebes son antes onanistas que sujetos sociales. Entonces la “autosatisfacción” sería más instintiva que cultural, al menos en sus inicios.
Retomando el hilo anterior, y aunque no quiero tampoco dejar de imaginarme un bebito cuyas primeras palabras sean: “vaya por la sombra hermosura que el sol derrite los bombones”, las influencias culturales son inherentes al propio ser y sería imposible esperar que alguna persona realice en todo momento actos originales (hasta sería imposible esperar que en cualquier momento aunque sea realice un solo hecho absolutamente original e inexistente hasta ese momento). Por eso mismo, debo reconocer que coincido una vez más (vaya mi poca originalidad, y no vuelva) que se trata casi únicamente de una cuestión de gustos. Lo cual, en esta mera mención, refutaría esa otra frase popular de que acerca de ellos no hay nada escrito.
Merd alors, diría Celia en un exabrupto, tanto divague parece olvidar el tema en cuestión. Mas no, las estandarizaciones marketineras del amor (clasificados, pasacalles, chocolates con forma de corazón, etc) más que a gusto responden a convenciones masivas con claros trasfondos de interés capitalista. No me diga acaso que un manuscrito o una poesía no es mucho menos comercial que un bon o bon, a pesar de ser estos también protagonistas de miles de películas holliwoodenses…
Siga la rola y préndase la gentuza. O en palabras de Edson Arantes do Nascimento: “que se vengan los pibes”.
Sinceramente suyo
ola !!!